sábado, 13 de abril de 2013

El mismo recuerdo



Tu voz, tan lejana y desgastada por tantas veces usar este recuerdo, tus palabras falsas siguen quemando mi piel, y mis sentidos, extrañándote.

Prohibido tocar



Tócame pero no me toques. Provócame y poséeme pero sin tocarme. Elévame a lo más alto del placer humano pero te lo ruego no hagas contacto alguno con mi piel. Tu mirada basta para aniquilar mi voluntad, imagina si tu piel roza la mía, me perdería en un abismo interminable de sufrimiento pues nada sería ya suficiente para saciar mi sed de ti. Concédeme esto, no quiero morir aún, regálame más tiempo con tus ojos, tus labios, tu voz, tu olor. Después si la ansiedad es tanta, te permitiré tocarme pero luego de eso no esperes verme viva, pues me fundiré con el cielo, el mar, el aire para perderme y gozar del  último momento de mi vida.